
Hay un momento en la vida del trabajador autónomo que no llega con una carta oficial ni con una notificación de la Seguridad Social. Llega un día cualquiera, haciendo números.
Y de repente te das cuenta de algo:
Solo has cotizado 15 años y ahí empieza el comedero de cabeza.
Porque sabes que el mínimo para tener derecho a pensión contributiva son 15 años. Pero también sabes que con eso no te va a quedar una pensión precisamente cómoda. Y entonces aparece la pregunta que nadie quiere hacerse:
¿Y ahora qué hago?
Con este articulo doy comienzo una serie que va enfocado a ese colectivo, el cual está muy mal tratado en España.
La cruda realidad
Si solo has cotizado 15 años, técnicamente tienes derecho a pensión contributiva cuando llegues a la edad legal de jubilación.
Pero la cuantía dependerá de dos cosas clave:
Primero, de tus bases de cotización.
Segundo, de los años totales cotizados.
Y aquí está el punto importante que muchos desconocen: no se calcula sobre los últimos 25 años cotizados, sino sobre los últimos 25 años antes de jubilarte.
Eso hace que cambie completamente la película.
Si dejas de cotizar ahora y te jubilas dentro de 15 o 20 años sin volver a aportar, esos años vacíos entrarán en el cálculo como bases cero. Y eso reduce mucho la media.
Es decir: no es lo mismo haber cotizado 15 años y seguir activo, que haber cotizado 15 años y desaparecer del sistema.
El mínimo no es una estrategia a tener en cuenta
Mucha gente piensa: “Bueno, ya tengo los 15 años. Algo cobraré.”
Sí, cobrarás. Pero probablemente estarás muy cerca de la pensión mínima, y eso siempre que cumplas los requisitos de complemento a mínimos.
Y aquí viene otro detalle importante: el complemento a mínimos no es consolidable Depende de rentas, patrimonio y situación familiar.
Eso no es una estrategia financiera, es una red de seguridad. Y vivir apoyado en ella no es lo mismo que construir una estructura sólida.
Entonces… ¿Qué opciones reales tengo si soy autónomo?
Aquí es donde hay que pensar estratégicamente, como cuando analizamos una empresa para invertir en ella.
Tienes tres caminos principales.
El primero es seguir cotizando y aumentar años. Cada año adicional mejora el porcentaje aplicable a tu base reguladora. A partir del año 15, cada año suma. Y mucho más cuando te acercas a los 35–37 años cotizados.
El segundo es subir base de cotización en los últimos años si tus ingresos lo permiten. Los últimos años pesan mucho en el cálculo final. No es magia, pero sí mejora el resultado.
El tercero, y aquí es donde muchos autónomos empiezan a cambiar el chip, es construir tu propia pensión paralela. Invertir de forma constante durante los años que te queden.
Porque si tu pensión futura va a ser de 900 o 1.000 euros, la pregunta no es cuánto cobrarás, sino cuánto necesitas complementar para poder vivir.
Y eso sí se puede planificar.
El error más peligroso
El mayor error no es haber cotizado poco, el mayor error es no hacer números en su momento.
Cuando los haces, la incertidumbre se convierte en estrategia y cuando no es así, pues nos llegan los miedos.
Muchos autónomos se paralizan porque creen que ya es tarde. Pero en realidad, si te quedan 15 o 20 años por delante, todavía tienes tienes tiempo.
Recuerda siempre que el famoso interés compuesto trabaja a favor del que actúa y no del que se queda parado sin hacer nada. Eso hazme caso que solo te traerá problemas.
La clave no es la pensión. Es el flujo mensual que hace falta.
No se trata de cuánto capital acumules, se trata de cuánto ingreso mensual vas a tener el día que dejes de trabajar.
Si tu pensión siendo autónomo estimada es de 1.000 euros y tú necesitas 1.500 para vivir tranquilo, el problema no es la jubilación. El problema son esos 500 euros mensuales de diferencia.
Eso es lo que hay que atacar y tener claro que tenemos que conseguirlo.
¿Es rentable no volver a cotizar más como autónomo?
Esta es la pregunta incómoda.
En algunos casos muy concretos, puede tener sentido optimizar y combinar cotización mínima con inversión privada. En otros casos, subir base puede ser más eficiente.
Pero decidir eso sin hacer cálculos es como invertir sin mirar un gráfico. No es prudente.
Si eres autónomo y solo has cotizado 15 años, no estás fuera del sistema. Pero tampoco puedes permitirte mirar hacia otro lado.
No se trata de resignarse a la pensión mínima, se trata de decidir qué estrategia vas a seguir desde hoy mismo.
Porque la jubilación no se construye los dos últimos años, ten muy claro que se construye ahora.
Y cuanto antes hagas números, antes dejarás de preocuparte.
En los próximos artículos entraré mas en profundidad en el tema de las inversiones para poder compensar dicha pensión.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
