
Análisis técnico de las acciones de Ferrovial
Con las acciones de Ferrovial hay que seguir siendo prudentes en el corto plazo y es que el movimiento correctivo actual sigue estando en vigor. No es muy importante, pero toca ver muy bien si ese puede continuar en las siguientes sesiones.
Vamos a tener en cuenta también que no se encuentra muy lejos de la media de 40 periodos en gráfico semanal, por lo que veremos muy bien que hace si la visita de nuevo.
Comentaros que las medias de 100 y 200 períodos siguen también por debajo de la cotización, lo que nos marca como alcista la tendencia de medio y largo plazo en estos instantes.
Estrategias de inversión sobre Ferrovial en bolsa
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Por la parte de arriba: La primera resistencia importante sigue situada sobre los máximos que marcó en el pasado mes de febrero de este año 2026, situados en los 63,54 €. Solo ver que consigue romperlos al alza a su visita, activaría fuerza de nuevo y nos indicaría que va a seguir subiendo y debería mirar hacia el nivel de los 65 € en primer lugar.
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Por la parte baja: Me fijaría como primer soporte a destacar en la zona de los 55,47 €. Ese es muy importante sobre las acciones de Ferrovial y es que tenemos pasando la media de 40 periodos. Por lo tanto, bajo ningún concepto debemos ver una vuelta hacia ella para perderla, ya que activaría debilidad y podría buscar los mínimos de marzo que tenemos en los 51,70 € como siguiente objetivo bajista. Ahí, tendremos que ver muy bien que hace a su visita.
Grafico semanal analizado sobre las acciones de Ferrovial

Es complicado encontrar personas que no conozcan la compañía Ferrovial. No vende un producto que veas en una tienda ni tiene una marca “visible” como otras empresas. Y sin embargo, es muy probable que hayas usado infraestructuras suyas sin darte cuenta.
Nació en el año 1952 y fue fundada por Rafael del Pino y Moreno, en una España donde todavía quedaba todo por construir. Al principio su actividad estaba muy centrada en el ámbito ferroviario, algo lógico en aquel momento en el que viviamos. Era pequeña, con un enfoque muy claro y sin nada que ver con el gigante que es hoy.
Con los años fue creciendo poco a poco, participando en obras cada vez más grandes. Carreteras, infraestructuras públicas, proyectos de ingeniería… lo típico de una constructora que va ganando tamaño y experiencia. Pero lo que realmente cambió su destino fue salir fuera de España.
Ferrovial entendió que si quería seguir creciendo tenía que mirar al exterior. Y ahí empezó su transformación. Ya no se trataba solo de construir, sino de quedarse gestionando lo construido durante décadas. Autopistas de peaje, aeropuertos, grandes infraestructuras que generan ingresos de forma constante con el paso del tiempo.
Un ejemplo muy claro fue su participación durante años en el aeropuerto de Heathrow, en Londres, uno de los más importantes del mundo. Ese tipo de activos define bastante bien el nivel al que llegó la compañía. Infraestructuras críticas, con enormes barreras de entrada y que requieren inversiones gigantescas.
Hoy Ferrovial tiene una presencia muy fuerte en Norteamérica, especialmente en autopistas y proyectos de transporte. De hecho, gran parte de su crecimiento actual está ahí, más que en España. Eso también explica decisiones recientes como mover su sede fuera del país para posicionarse mejor a nivel internacional.
A mí personalmente me parece una empresa interesante porque es el típico negocio que no llama la atención, pero que tiene detrás activos muy difíciles de replicar. No es algo que pueda aparecer de la noche a la mañana. Construir y gestionar infraestructuras de este tamaño lleva décadas.
Cuando miro su historia, lo que veo no es un crecimiento explosivo ni modas pasajeras, sino una evolución muy constante. Paso a paso, proyecto a proyecto, hasta convertirse en un actor global. Una de esas compañías que no hacen ruido, pero que están presentes en algunos de los lugares más importantes del mundo.
Y al final, eso dice bastante de cómo ha sabido jugar sus cartas durante más de medio siglo.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
