
Hay ETFs de dividendos que entran por los ojos y otros que lo hacen con el paso del tiempo. El ZPRG pertenece claramente al segundo grupo. No es un producto diseñado para llamar la atención ni para prometer ingresos espectaculares desde el primer momento.
Es un ETF que se entiende mejor cuando se observa con calma y se coloca dentro de una cartera con sentido, no como solución rápida.
El ZPRG invierte en compañías globales que han demostrado la capacidad de mantener una política de dividendos estable a lo largo de los años. No busca el mayor rendimiento puntual, ni persigue las empresas que más pagan en un momento determinado.
Filtra. Exige un historial. Y eso ya dice mucho del tipo de inversor al que va dirigido.
Cuando miramos hacia este ETF esperando un flujo agresivo de ingresos, suele llevarse una decepción. El ZPRG no juega en esa liga.
Aquí el dividendo no es un gancho, es una consecuencia del propio negocio. Y esa diferencia, aunque no se note al principio, pesa con el paso del tiempo.
La composición del ETF refleja bien esa filosofía. Empresas grandes, diversificadas, muchas de ellas aburridas a ojos de muchos inversores, pero con capacidad real de generar caja en distintos entornos económicos. No tenemos promesas de crecimiento acelerado ni sectores de moda dominando la cartera. Hay un equilibrio perfecto y disciplina.
Referente al precio, ZPRG se comporta como lo que es: renta variable global con sesgo defensivo. Tiene volatilidad, porque sigue siendo bolsa, pero no suele protagonizar movimientos extremos. Esto es muy importante entenderlo bien, ya que no es un sustituto de un ETF de mercado amplio orientado a crecimiento, ni pretende serlo. Su función es otra, aportar estabilidad relativa y un flujo de ingresos razonable dentro de una estrategia más amplia.
El dividendo, además, tiene un papel psicológico relevante. No elimina las caídas, pero ayuda a convivir con ellas. No protege del mercado, pero amortigua la espera. Para muchos inversores, eso es más importante de lo que parece cuando las cosas van bien.
Ahora bien, el ZPRG tampoco es un ETF para olvidarse sin más. Está expuesto a distintos países, divisas y ciclos económicos. Puede sufrir en entornos adversos y puede pasar largos periodos sin destacar. Quien entre esperando que el mercado lo reconozca rápido, probablemente se impaciente con el. Quien entienda que su valor está claramente en la constancia, suele mantenerse más cómodo.
Hay que decir que la clave está en el encaje. Tiene sentido como parte de una cartera que busca ingresos sostenibles sin renunciar del todo a la renta variable. No como apuesta principal, ni como solución única, sino como una pieza que aporta estabilidad y coherencia.
Invertir por lo tanto en este ETF es, en el fondo, una decisión de enfoque. Aceptar que no todo tiene que crecer rápido y que el dividendo no es una promesa, sino un resultado. Y aceptar también que, en determinados momentos del mercado, avanzar despacio también es avanzar.
No se habla mucho del ZPRG. Pero en carteras bien pensadas, suele cumplir su función sin hacer ruido. Y eso, en bolsa, ya sabéis que no es poca cosa.
Comentaos para terminar que se compone de mas de 100 compañías y entre las principales se encuentran: Altria Group Inc. , CVS Health Corporation , APA Group, Verizon Communications Inc. , LTC Properties Inc. , Pfizer Inc. , NorthWestern Energy Group Inc. o Universal Corporation.
La rentabilidad (sin incluir dividendos) desde el año 2014 ronda el 35% y con dividendos incluidos, ronda el 120%.
Si miramos por dividendo, la rentabilidad es algo superior al 4%, lo cual no esta nada mas.

El riesgo que se le puede poner es que es solo largos (posiciones compradoras) y no usa cobertura de divisa (recordar que está en dólares).
Bajo mi punto de vista, no hay duda que el ETF ZPRG es uno de los mejores para crear una cartera con el.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
