
Análisis técnico de las acciones de Bankinter
Aunque las acciones de Bankinter han marcado nuevos máximos históricos en este mes de abril, la semana pasada nos dejó una clara vela bajista. Por lo tanto, vamos a comenzar a ser prudentes, ya que también se puede ver en el gráfico cómo los indicadores MACD y RSI siguen marcando una divergencia bajista.
Eso no significa necesariamente que vayamos a ver un cambio de tendencia inmediato, pero iremos observando si finalmente se terminan activando.
Recordad que las medias de 40, 100 y 200 períodos en gráfico semanal siguen por debajo de la cotización de Bankinter; por lo tanto, la tendencia actual sigue siendo alcista en todos los plazos. Sí hay que tener en cuenta que el precio no se encuentra muy lejos de la media de 40 períodos, por lo que tocará ver muy bien qué hace a su visita.
Estrategias de inversión sobre Bankinter en bolsa
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Resistencias: Por arriba, nos vamos a fijar en primer lugar en la zona de los 15,07 €. Si vuelve hacia ella para situarse por encima, nos indicaría fuerza de nuevo, marcando nuevos máximos históricos, y el valor debería mirar hacia el nivel de los 15,50 € como siguiente objetivo. Ahí veremos si es capaz de situarse por encima o si falla a su visita.
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Soportes: Por la parte baja, me fijaría en primer lugar en el nivel de los 13,52 €. Si vemos que lo visita para perderlo, activaría una señal de debilidad (se volvería a colocar por debajo de la media de 40 períodos) y debería mirar hacia el nivel de los 13 €.
A tener en cuenta: Para poder buscar la media de 100 períodos (que es la siguiente referencia que tenemos sobre el gráfico semanal), tendremos que mirar hacia la zona de los 10,68 €. De momento no tenemos nada que nos indique que las acciones de Bankinter puedan ir a buscarla de nuevo, pero no la dejaremos a un lado como soporte estructural.
Grafico semanal analizado sobre las acciones de Bankinter

Dentro de la banca española hay entidades muy grandes, muy mediáticas y muy ligadas a la economía global. Y luego está Bankinter, que da la sensación de haber seguido siempre su propio camino, sin hacer demasiado ruido pero con una forma de gestionar bastante reconocible.
No nació como una caja tradicional ni como un banco público, sino como una entidad más orientada al negocio y al cliente con cierto perfil financiero. Desde el principio apostó mucho por la banca de calidad, por clientes con ingresos estables y por productos algo más sofisticados que la simple cuenta corriente de toda la vida.
A mí siempre me ha parecido que su estrategia ha sido bastante clara: crecer menos, pero intentar hacerlo mejor. No abrir oficinas sin sentido, no asumir riesgos excesivos y cuidar bastante la rentabilidad. Eso hizo que durante años se le viera como un banco más eficiente que la media, aunque también con menos tamaño.
Durante la crisis financiera, por ejemplo, no sufrió tanto como otras entidades porque su exposición al ladrillo era más contenida. No salió completamente indemne, claro, pero tampoco tuvo que pasar por procesos traumáticos como rescates o fusiones forzadas.
También ha sido uno de los bancos que antes apostó por la digitalización y por servicios financieros algo más avanzados, lo que le permitió atraer a un cliente más exigente o con mayor cultura financiera. No es el típico banco de masas, sino uno bastante enfocado en perfiles concretos.
Como todos los bancos, depende mucho de los tipos de interés y del ciclo económico. Cuando los tipos están bajos, el margen se reduce y el negocio se complica. Cuando suben, la rentabilidad mejora. Es una dinámica que afecta a todo el sector, aunque cada entidad la gestiona de forma distinta.
Cuando miro Bankinter, lo que veo es una entidad que ha preferido ser rentable antes que enorme. No busca dominar el mercado, sino mantener una posición sólida y relativamente estable. Eso puede hacerlo menos espectacular en algunos momentos, pero también más predecible.
En el fondo transmite la sensación de banco bien gestionado, de los que no suelen protagonizar grandes titulares ni sustos innecesarios. Quizá no es el más conocido fuera de España, pero dentro del sector tiene una reputación bastante consistente.
Y muchas veces, en banca, esa reputación de prudencia vale casi tanto como los números. Porque al final lo que buscan muchos clientes —y también muchos inversores— es confianza a largo plazo más que promesas.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
