
Análisis técnico de las acciones de Iberdrola
Las sesiones continúan pasando y las acciones de Iberdrola siguen sin marcar la más mínima debilidad, manteniendo una estructura alcista que es una muy buena señal. Por lo tanto, la situación es evidente: mientras esto continúe así, no hay duda de que el precio podría seguir buscando zonas más altas de cotización.
Recordad también que las medias de 40, 100 y 200 períodos en gráfico semanal siguen por debajo de la cotización, lo que reafirma la tendencia actual en todos los plazos.
Estrategias de inversión sobre Iberdrola en bolsa
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Por la parte de arriba: Nos vamos a fijar en el nivel de los 20,60 € (máximos históricos marcados este mes de abril de 2026). Sería una muy buena señal de fuerza ver que el precio va hacia él para situarse por encima. Ese movimiento podría abrir el camino hacia la zona de los 22 €, donde tocará observar muy bien qué hace el valor a su llegada.
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Por la parte baja: Me fijaría directamente en la zona de los 18,66 € como primer soporte importante. Si vemos que lo visita para perderlo (lo que supondría colocarse por debajo de los mínimos del pasado mes de marzo), deberíamos tener prudencia en el corto plazo. Si finalmente tenemos ese escenario, la cotización de Iberdrola podría seguir goteando a la baja y debería buscar la zona de los 18,20 – 18 € como siguiente objetivo bajista.
A tener en cuenta: Para buscar la media de 40 períodos (es la primera que tenemos sobre el gráfico semanal), tendremos que mirar más abajo, ya que se encuentra pasando ahora sobre los 17,71 €. Actualmente, pensar en que puede ir a buscarla de nuevo parece muy difícil, pero ya sabéis que nunca se puede descartar nada en bolsa.
Gráfico semanal analizado sobre las acciones de Iberdrola

Durante mucho tiempo, las compañías eléctricas eran vistas como negocios aburridos, casi automáticos: producir energía, distribuirla y cobrar la factura. Pero en los últimos años todo ha cambiado, y pocas empresas reflejan ese giro tan bien como Iberdrola.
Sus raíces están en la unión de varias eléctricas históricas españolas, en una época en la que el sistema energético era mucho más simple y dependía sobre todo de fuentes tradicionales. Durante décadas funcionó como una utility clásica, con un negocio bastante predecible y muy ligado al crecimiento económico.
El verdadero punto de inflexión llegó cuando empezó a apostar fuerte por las energías renovables mucho antes de que se pusieran de moda. Mientras otras compañías seguían centradas en el modelo tradicional, Iberdrola fue invirtiendo en eólica y en infraestructuras que en aquel momento no parecían tan rentables. Con el tiempo, esa decisión acabó convirtiéndose en una de sus mayores ventajas.
A mí siempre me ha parecido una empresa muy estratégica. No es solo producir electricidad, es posicionarse en cómo se va a producir dentro de diez o veinte años. Y ahí la transición energética lo ha cambiado todo: electrificación, descarbonización, redes inteligentes… inversiones gigantescas a muy largo plazo.
También es un negocio muy condicionado por la regulación. Las decisiones políticas, los precios mayoristas, los impuestos o las normas ambientales influyen muchísimo en los resultados. No es un sector donde la empresa tenga el control absoluto de su destino.
Además, la electricidad es un bien esencial. Pase lo que pase en la economía, la demanda no desaparece. Puede fluctuar, pero siempre está ahí. Eso hace que las eléctricas transmitan cierta sensación de estabilidad, aunque por dentro estén en constante transformación.
Cuando pienso en Iberdrola, lo que veo es una compañía que ha sabido anticiparse a un cambio estructural enorme y aprovecharlo para crecer fuera de España. Hoy su negocio es claramente internacional, con presencia fuerte en Europa, Estados Unidos y otros mercados.
En el fondo transmite esa idea de empresa sólida, de las que construyen infraestructuras que duran décadas y cuyos resultados no dependen de modas pasajeras. No es el tipo de compañía que promete sorpresas espectaculares, sino más bien continuidad y escala.
Y quizá por eso se ha convertido en una de las grandes referencias del sector energético europeo. Porque mientras el mundo discutía hacia dónde iba la energía, ellos ya estaban invirtiendo para cuando ese futuro llegara.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
