
Análisis técnico de las acciones de Pharma Mar
La situación de las acciones de Pharma Mar no cambia significativamente; en su gráfico se puede ver cómo de momento la recuperación que comenzó en el pasado mes de noviembre del año 2025, la vamos a seguir considerando en vigor.
Eso es una señal a tener en cuenta, aunque iremos viendo muy bien que va sucediendo sesión tras sesión.
Otro detalle a tener a destacar, es que sigue peleando por poder recuperar de una forma clara la media de 40 periodos en gráfico semanal. Vamos a ver si finalmente lo consigue (de momento se encuentra por encima).
En cuanto a las medias de 100 y 200 períodos, su situación no varía: las tenemos por debajo de la cotización, lo que nos permite seguir considerando como alcista la tendencia de medio y largo plazo.
Estrategias de inversión sobre Pharma Mar en bolsa
Por la parte baja, me fijaría como primer soporte a destacar en la zona de los 79 €. No sería una buena señal ver que el precio va hacia ella para marcar una rotura, ya que ese movimiento nos indicaría debilidad. El motivo es porque rompería los mínimos de esta semana y volvería a colocarse por debajo de la media de 40 periodos.
Si vemos que es así, las acciones de Pharma Mar deberían seguir goteando a la baja para buscar el nivel de los 74 €. Comentaros que si esa tampoco detiene la caída, podría buscar la zona de los 70 €, que es por donde tenemos pasando ahora la importante media de 100 periodos.
Por la parte de arriba, nos vamos a fijar en la zona de los 88 €. Si consigue recuperarla, activaría fuerza de nuevo rompiendo los máximos de esta semana y podría buscar el nivel de los 94 € como siguiente objetivo al alza.
Gráfico semanal analizado sobre las acciones de Pharma Mar

PharmaMar es una de esas compañías que no dejan indiferente. O te parece una historia fascinante o te genera muchas dudas, pero rara vez pasa desapercibida. No es una empresa farmacéutica al uso, de las que venden medicamentos masivos, sino una biotecnológica muy centrada en la investigación, especialmente en tratamientos contra el cáncer.
Su origen está en España y, desde el principio, apostó por algo bastante particular: buscar compuestos en el mar. Sí, literalmente. Organismos marinos de los que extraer moléculas con potencial terapéutico. Es una idea que suena casi a ciencia ficción, pero que con el tiempo ha dado lugar a medicamentos reales.
A mí siempre me ha parecido un modelo de negocio muy distinto al de otras compañías más estables. Aquí no hay ingresos previsibles ni crecimiento lineal. Todo depende de la investigación, de los ensayos clínicos y de si un fármaco finalmente sale adelante o no. Y eso introduce una incertidumbre enorme.
Cuando un medicamento funciona y obtiene aprobaciones, el mercado lo celebra con fuerza. Pero cuando hay retrasos, resultados flojos o dudas regulatorias, la reacción suele ser igual de intensa en sentido contrario. Es un tipo de empresa donde las expectativas pesan casi tanto como los resultados actuales.
Además, el proceso hasta que un fármaco llega al mercado es larguísimo y carísimo. Años de investigación, pruebas clínicas, revisiones de organismos reguladores… y sin garantía de éxito. Por eso muchas biotecnológicas viven entre periodos de euforia y otros de decepción.
Cuando miro PharmaMar, lo que veo es una compañía con un componente casi binario. Si sus proyectos avanzan, el potencial puede ser enorme. Si no lo hacen, el mercado pierde la paciencia rápidamente. No es el típico negocio tranquilo que uno compra y se olvida.
También transmite esa sensación de estar siempre “a la espera de algo”: un ensayo, una aprobación, un acuerdo, un dato nuevo… cualquier noticia puede cambiar bastante la percepción del mercado de un día para otro.
En el fondo representa bastante bien lo que es invertir en biotecnología pura. Mucha innovación, mucho riesgo y resultados que no siempre siguen un camino previsible. Puede ser muy atractivo, pero también exige asumir que la volatilidad forma parte del juego.
Y quizá por eso mismo es una empresa que genera tanta conversación. Porque más que un negocio tradicional, parece una apuesta constante por el futuro.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
