
Análisis técnico de las acciones de Amadeus
Hay que seguir mirando hacia las acciones de Amadeus y es que la recuperación actual de corto plazo continua estando totalmente en vigor, lo cual es una buena señal. Ahora toca ver si puede seguir marcando fuerza para continuar con ella en las siguientes sesiones.
Ese movimiento de momento no hace que cambie la situación sobre las medias de 40, 100 y 200 periodos en gráfico semanal, ya que siguen por encima de la cotización. Por lo tanto, nos reafirma como bajista la tendencia actual en todos los plazos.
Por la parte de arriba, nos vamos a fijar en los 55 €. Por encima de este nivel podría indicarnos que quiere seguir recuperando posiciones en el corto plazo. Si es así, debería abrir camino hacia la zona de los 57 €.
Aunque ya me adelanto, si esa es también recuperada, las acciones de Amadeus podrían buscar el nivel de los 60 € como siguiente objetivo al alza.
Comentaros que la primera media que tenemos sobre el gráfico semanal es la de 200 periodos y se encuentra pasando ahora sobre la zona de los 62,21 €. Esa, nos debería hacer de fuerte resistencia a su visita.
Ahora mismo se ve complicado que las acciones de Amadeus puedan ir a buscarla, pero no la dejaremos a un lado.
Por la parte baja, solo ver una pérdida del nivel de los 49,33 € (mínimos de la semana pasada) activaría debilidad y debería buscar como siguiente objetivo bajista la zona de los 46 €.
Estrategias de inversión sobre Amadeus en bolsa
De momento, vamos a tener en cuenta que mientras las acciones de Amadeus no pierdan los 49,33 €, no comenzaría a tener prudencia con la recuperación actual y deberían seguir recuperando terreno.
Grafico semanal analizado sobre las acciones de Amadeus

Historia de la compañía Amadeus
Amadeus es una de esas compañías que mucha gente no conoce en profundidad, pero que lleva años formando parte de nuestra vida sin que nos demos cuenta. Cada vez que reservas un vuelo, un hotel o incluso un coche de alquiler, es muy probable que detrás esté su tecnología funcionando.
La empresa nació en 1987, en un momento en el que el sector de los viajes era mucho más manual y lento que ahora. La idea era sencilla pero muy potente: crear un sistema que conectara a las agencias de viajes con las aerolíneas para poder gestionar reservas de forma rápida y organizada. Y lo más interesante es que desde el principio España tuvo un papel clave en todo esto.
Madrid se convirtió en uno de los centros tecnológicos principales de la compañía y desde ahí empezó a construirse un proyecto que, poco a poco, fue creciendo sin hacer mucho ruido. Amadeus no era una aerolínea ni una agencia. Era la infraestructura que hacía que todo funcionara.
Con los años, el negocio fue evolucionando. Ya no se trataba solo de vender billetes de avión. La compañía empezó a desarrollar soluciones tecnológicas para hoteles, aeropuertos y todo tipo de empresas relacionadas con el turismo. Fue ampliando su presencia y, casi sin darnos cuenta, se convirtió en una pieza imprescindible dentro del sector a nivel mundial.
Uno de los momentos importantes fue su salida a bolsa, que le permitió seguir creciendo y expandiéndose internacionalmente. A partir de ahí, su nombre empezó a sonar más, pero siempre manteniendo ese perfil de empresa tecnológica que trabaja desde detrás.
Como todas las compañías ligadas al turismo, ha tenido momentos complicados. La pandemia fue, seguramente, el golpe más duro de su historia. Cuando el mundo dejó de viajar, su negocio se frenó en seco. Pero también fue una prueba de resistencia. Cuando el sector empezó a recuperarse, Amadeus volvió a coger ritmo.
A mí personalmente es una empresa que siempre me ha parecido interesante por una razón: no es una marca de consumo directo, pero está en el corazón de una industria enorme. No vende algo que veas en una estantería, pero su tecnología mueve millones de operaciones cada día.
Y cuando miras su historia, te das cuenta de que no ha llegado hasta aquí por casualidad. Ha sido crecimiento constante, adaptación y una apuesta muy clara por la tecnología desde el primer día. Un ejemplo bastante claro de cómo una compañía nacida en España puede acabar teniendo un papel clave a nivel global.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
