
Análisis técnico de las acciones de Meliá Hotels
Todo continúa igual sobre las acciones de Meliá Hotels, y es que en su gráfico se puede ver cómo siguen sin marcar ninguna debilidad y tienen estructura alcista, lo cual es una buena señal. Hay que tener en cuenta que este último desplazamiento alcista de corto plazo ha sido muy vertical, por lo que seremos prudentes y veremos muy bien si puede continuar con él.
De momento nada cambia sobre las medias de 40, 100 y 200 períodos en gráfico semanal, ya que siguen por debajo de la cotización en estos instantes. Por lo tanto, seguiremos considerando alcista la tendencia actual en todos los plazos.
Estrategias de inversión sobre Meliá Hotels en bolsa
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Por la parte baja: Nos vamos a fijar en el nivel de los 8,77 €. Solo por debajo comenzaríamos a tener prudencia en el corto plazo, ya que perdería los mínimos de la semana pasada. Si es así, debería abrir camino hacia la zona de los 8,45 € como siguiente objetivo bajista. Me adelanto bastante, pero para que lo tengáis en cuenta: si esa es también perdida a su visita, podría buscar el nivel de los 8,20 € como siguiente objetivo bajista.
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Por la parte de arriba: Hay que mirar hacia la zona de los 9,72 €. Situarse por encima a su visita rompería los máximos de este mes de marzo marcando claramente fuerza de nuevo, y las acciones de Meliá Hotels deberían poner el punto de mira sobre el nivel de los 10 €. Ahí tendremos que ver si lo rompe o falla a su llegada.
Grafico semanal analizado sobre las acciones de Melia Hotels

Meliá es una de esas compañías que, sin darte cuenta, has visto mil veces si has viajado un poco. Hoteles en ciudades, resorts, destinos turísticos… está bastante presente, sobre todo en España y en zonas de mucho turismo.
Su negocio es bastante directo: gestionar y operar hoteles. Pero claro, detrás de eso hay mucho más. No es solo tener habitaciones, es llenar esos hoteles, mantenerlos, adaptarlos y competir en un sector donde la experiencia del cliente lo es todo.
A mí siempre me ha parecido un negocio muy dependiente del ciclo económico y de la movilidad. Cuando la gente viaja, el negocio va bien. Cuando se reduce el turismo, se nota rápido. Es así de simple… y así de duro.
Además, es un sector muy sensible a cualquier cosa: crisis económicas, pandemias, conflictos, cambios en hábitos… todo puede afectar. Lo vimos claramente hace unos años, cuando viajar se frenó casi por completo y las hoteleras lo pasaron realmente mal.
También tiene una parte interesante, y es que no todos sus hoteles son propios. En muchos casos gestiona activos que no son suyos, lo que le permite crecer sin necesidad de invertir tanto capital como si comprara todos los inmuebles.
Cuando pienso en Meliá, lo que veo es una empresa totalmente ligada al turismo global. Si el mundo se mueve, la compañía funciona. Si la gente deja de viajar, el impacto es directo.
También transmite esa sensación de negocio muy estacional en algunos casos, dependiendo de destinos y épocas del año. No es lo mismo un hotel urbano que un resort vacacional.
En el fondo es una empresa muy de “economía real”, de las que dependen de que la gente tenga ganas y capacidad de viajar. No hay mucha vuelta: sin clientes, no hay ingresos.
Y muchas veces, este tipo de compañías son un reflejo bastante claro del momento económico. Porque cuando el turismo está fuerte, suele ser señal de que las cosas van bien. Y cuando se frena… normalmente es por algo más grande que está pasando por detrás.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
