
Análisis técnico de las acciones de OHLA (mercado continuo)
Al observar el gráfico de OHLA, vemos cómo todo continúa igual: el valor sigue dentro de la formación de triangulo simétrico, por lo que toca seguir viendo muy bien que va haciendo sesión tras sesión, para saber por donde puede terminar rompiendo (ojo que se encuentra muy cerca de su parte de arriba).
Referente a las medias de 40, 100 y 200 periodos en gráfico semanal siguen por debajo del precio. Aunque eso nos deja alcista la tendencia en todos los plazos, hay que ser muy prudentes y tomarlas con cautela.
Estrategias de inversión sobre OHLA en bolsa
Por la parte de arriba, vamos a fijarnos en la zona de los 0,4640 € como siguiente objetivo al alza.
Ese es muy importante sobre OHLA y es que tenemos pasando lo que es la parte de arriba de la figura de triangulo simétrico, por lo que tocará ver muy bien si es capaz de romperla para activar fuerza de nuevo o falla a su visita.
Si tenemos el primer escenario, el siguiente objetivo al alza estaría claramente sobre la zona de los 0,4925 €. Sobre ella, tenemos los máximos del pasado mes de octubre del año 2025.
Por la parte baja, toda la clave como primer soporte importante se encuentra en los 0,3800 €. El motivo es porque si vuelve hacia el para perderlo, activarían debilidad las acciones de OHLA colocándose de nuevo por debajo de las medias de 40 y 200 periodos en gráfico semanal.
Si finalmente es así, debería seguir goteando a la baja para mirar hacia la zona de los 0,3625 €.
Comentaros que si esa también fuera perdida a su visita, podría mirar hacia la zona de los 0,3480 €. Esa es muy importante, ya que tenemos pasando lo que sería la parte baja de la figura y la media de 100 periodos, por lo que nos debería hacer de muy fuerte soporte a su visita.
Gráfico semanal analizado sobre OHLA

OHLA es una de esas compañías que, si llevas tiempo mirando la bolsa española, seguro que te suena por todo lo que ha vivido más que por lo que construye. Antes se conocía como OHL y durante años fue un grupo de infraestructuras bastante potente, con presencia internacional y proyectos importantes.
Su negocio es el de toda la vida dentro del sector: construir obras grandes, concesiones, infraestructuras… cosas que requieren mucho capital, mucha planificación y plazos larguísimos. Durante una etapa llegó a expandirse bastante fuera de España, sobre todo en América, buscando crecimiento donde aquí ya estaba más limitado.
Pero luego llegaron los problemas. Deuda elevada, proyectos complicados, venta de activos, ampliaciones de capital… una cadena de dificultades que fue deteriorando la situación financiera y también la confianza del mercado. Al final tuvo que reinventarse casi por completo para evitar quedarse fuera del juego.
El cambio de nombre a OHLA simboliza un poco esa nueva etapa, como intentando marcar distancia con el pasado. Aun así, reconstruir una empresa de este tamaño no es algo rápido ni sencillo. Hay que sanear cuentas, ganar nuevos contratos, demostrar que el negocio vuelve a ser viable… y todo eso lleva tiempo.
A mí siempre me ha parecido el típico caso de compañía muy dependiente de la ejecución. En construcción no basta con conseguir proyectos, hay que hacerlos rentables. Un par de obras que se desvíen en costes pueden arruinar el resultado de todo un ejercicio.
Además, el sector es muy cíclico y depende mucho de la inversión pública y privada. Si hay grandes planes de infraestructuras, hay oportunidades. Si el gasto se frena, el volumen de negocio se reduce. No es algo que la empresa pueda controlar del todo.
Cuando pienso en OHLA, lo que veo es una empresa que intenta salir de una situación complicada y volver a ser relevante. Tiene experiencia, tiene capacidad técnica, pero también arrastra un historial que el mercado no olvida fácilmente.
En el fondo transmite esa sensación de compañía en reconstrucción, de las que necesitan tiempo y estabilidad para demostrar que lo peor ha quedado atrás. No es una historia lineal ni tranquila, sino más bien llena de altibajos.
Y quizá por eso despierta tanto interés entre algunos inversores: porque si las cosas salen bien, el cambio puede ser notable… pero si no, el riesgo sigue estando muy presente.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
