
Análisis técnico de las acciones de Vidrala
Interesante la situación que tenemos sobre las acciones de Vidrala. Fijaos en el gráfico como la recuperación anterior se paro justo a la llegada de la importante media de 200 periodos en gráfico semanal (mitad del pasado mes de abril). Desde ella, viene retrocediendo posiciones en el corto plazo.
Eso nos indica ahora mismo que es el todo o nada por la parte de arriba y es que es una resistencia muy importante sobre esta compañía. Por lo tanto solo recuperarla, nos marcaría fuerza de nuevo para seguir esperando recuperación (de momento se encuentra lejos).
Comentaros que la cotización de Vidrala también sigue por debajo de las medias de 40 y 100 períodos en gráfico semanal. Por lo tanto, se reafirma como bajista la tendencia actual en todos los plazos.
Estrategias de inversión sobre Vidrala en bolsa
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Por la parte baja: Me fijaría en el nivel de los 73,10 € como primer soporte a tener en cuenta. Si se produce una vuelta hacia él para perderlo, activaría debilidad rompiendo los mínimos de este mes de mayo y nos indicaría que podría continuar goteando a la baja, con un siguiente objetivo bajista sobre el nivel de los 72 €. Me adelanto, pero si ese nivel es también perdido a su visita, debería poner el punto de mira sobre la zona de los 70,40 € (sobre ella tenemos los mínimos del pasado mes de marzo).
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Por la parte de arriba: Vamos a mirar hacia el nivel de los 78 € (máximos de la semana pasada). Si vemos que consigue buscarlo para situarse por encima, podría indicar que en el corto plazo quiere comenzar a recuperar posiciones y eso debería hacer que buscara la zona de los 80 € como siguiente objetivo al alza. Para que lo tengáis en cuenta, si esa también es recuperada, debería buscar de nuevo la media de 200 periodos que tenemos pasando ahora sobre los 81,80 € (recordar que nos debería hacer de fuerte resistencia a su visita).
Veremos que escenario tenemos finalmente en las siguientes sesiones sobre la compañía Vidrala en bolsa.
Grafico semanal analizado sobre las acciones de Vidrala

Vidrala es el típico ejemplo de compañía que casi nadie tiene en mente… hasta que te paras a pensar cuántas cosas de vidrio usas a diario. Botellas de agua, refrescos, vino, cerveza, alimentación… y detrás de muchas de ellas hay empresas como esta, trabajando sin hacer ruido.
Su origen está en el País Vasco, donde comenzó hace décadas como un fabricante de envases de vidrio bastante local. Nada especialmente llamativo al principio. Una industria muy tradicional, muy ligada a la producción y con márgenes ajustados. Pero poco a poco fue creciendo, ampliando capacidad y ganando clientes importantes dentro del sector de bebidas y alimentación.
Lo interesante es que no se quedó solo en España. Con el tiempo fue expandiéndose por Europa, comprando otras plantas y consolidando una red industrial bastante potente. Hoy tiene presencia en varios países y trabaja con grandes marcas, aunque el consumidor final casi nunca ve su nombre.
A mí siempre me ha parecido un negocio muy “de economía real”. No depende de modas tecnológicas ni de tendencias pasajeras. Si se consumen bebidas y alimentos envasados, se necesitan botellas. Y el vidrio, además, ha vuelto a ganar protagonismo en los últimos años por todo lo relacionado con sostenibilidad y reciclaje.
Eso no significa que sea un negocio fácil. Fabricar vidrio requiere muchísima energía, inversiones constantes en hornos y plantas, y una logística muy bien afinada. Los costes energéticos, por ejemplo, pueden afectar bastante a la rentabilidad. Pero también es un sector con barreras de entrada importantes, porque montar una infraestructura así no se hace de la noche a la mañana.
Cuando miro Vidrala, lo que veo es una empresa muy enfocada en la eficiencia y en el largo plazo. No promete crecimientos explosivos ni grandes revoluciones, pero sí un negocio bastante estable mientras el consumo se mantenga. Además, el hecho de trabajar con grandes clientes suele dar cierta visibilidad de ingresos.
En el fondo transmite la sensación de esas compañías industriales sólidas, que no aparecen en titulares pero que llevan años haciendo bien su trabajo. Paso a paso, ampliando capacidad, mejorando procesos y adaptándose a lo que pide el mercado.
Y muchas veces, este tipo de negocios discretos son los que sostienen buena parte de la economía sin que apenas se note. Vidrala no vende algo “emocional”, vende algo necesario. Y eso, a largo plazo, suele tener más importancia de lo que parece.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
