
Análisis técnico sobre las acciones de Renault
Os dejo ya el cuarto análisis y, en esta ocasión, miro hacia Francia y pongo el punto de mira sobre las acciones de Renault. Vamos a ver qué nos está diciendo su gráfico en estos instantes.
Pues se puede ver cómo nada cambia y todo continúa igual: sigue marcando debilidad y mantiene una estructura bajista, lo cual es una mala señal. Por lo tanto, no queda otra que seguir siendo prudentes y viendo muy bien qué va haciendo sesión tras sesión, para ver si esa situación puede terminar cambiando.
Recordad que las medias de 40, 100 y 200 períodos en gráfico semanal siguen por encima de la cotización, por lo que se reafirma la tendencia bajista actual en todos los plazos.
Estrategias de inversión sobre Renault
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Por la parte de arriba: Nos vamos a fijar en el nivel de los 30 €. Solo por encima de esa cota podría comenzar a indicar que quiere recuperar posiciones en el muy corto plazo, e intentaría buscar la zona de los 31,72 € (donde tenemos los máximos de este mes de mayo, para ser exactos).
Nota técnica: Para poder buscar la media de 40 períodos (la primera que tenemos sobre el gráfico semanal), tendremos que mirar hacia la zona de los 32,81 €. Tendría que cambiar mucho la situación actual de las acciones de Renault para que pueda ir a buscarla, aunque no la dejaremos a un lado como referencia.
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Por la parte baja: El primer soporte importante lo tendremos claramente en los mínimos del pasado mes de marzo, que se encuentran sobre los 26,87 €. Es de vital importancia no marcar una pérdida a su visita, ya que ese movimiento activaría de nuevo la debilidad sobre Renault y podría buscar la zona de los 26 € como siguiente objetivo bajista.
Grafico semanal analizado sobre las acciones de Renault

Renault es una de esas compañías que todos tenemos en la cabeza desde hace años. Coches accesibles, bastante presentes en Europa y muy ligados al día a día. No es una marca de lujo ni busca serlo, más bien está enfocada a un público amplio.
Su negocio es el clásico de la automoción: fabricar y vender coches. Pero claro, hoy en día eso ya no es tan simple como antes. El sector está en pleno cambio, con la electrificación, nuevas tecnologías y mucha competencia.
A mí siempre me ha parecido que Renault juega en una liga complicada. No tiene el posicionamiento premium de otras marcas, pero tampoco compite solo por precio. Está en ese punto intermedio donde tienes que hacerlo todo bastante bien para mantenerte.
Además, es un negocio muy cíclico. Cuando la economía va bien, la gente cambia de coche y las ventas suben. Cuando hay incertidumbre, ese gasto se retrasa y el impacto se nota rápido.
También ha tenido que hacer ajustes importantes en los últimos años. Reestructuración, cambios estratégicos, enfoque más claro en rentabilidad… da la sensación de que ha pasado por una etapa de poner orden más que de crecer sin control.
Cuando pienso en Renault, lo que veo es una empresa intentando adaptarse a un nuevo paradigma. El coche eléctrico no es una opción, es una obligación. Y eso implica inversión, cambios en producción y asumir riesgos.
También transmite esa sensación de compañía con mucha historia, pero que no puede vivir de ella. El pasado pesa, pero lo que realmente importa es cómo se posiciona ahora.
En el fondo es un buen ejemplo de lo que está pasando en la automoción: un sector tradicional que tiene que reinventarse casi por completo en pocos años.
Y muchas veces, en este tipo de empresas, la clave no es solo vender coches hoy, sino ser capaces de seguir vendiéndolos dentro de diez años en un entorno totalmente distinto.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
