
Análisis técnico de las acciones de Almirall
Toca actualizar ya la web con nuevos análisis y lo hago, como casi siempre, dentro del mercado continuo. En esta ocasión, voy a poner el punto de mira sobre las acciones de Almirall. Vamos a ver cómo se encuentran y, sobre todo, si ha cambiado algo referente al último análisis que os dejé.
Me fijo en su gráfico y en él se puede observar cómo la situación es delicada y es que el desplazamiento bajista actual que comenzó a mitad del pasado mes de abril de este año 2026 continua estando en vigor, lo cual no es una buena señal. Eso hizo que finalmente perdiera la media de 40 periodos en gráfico semanal, dejando bajista la tendencia de corto plazo en estos instantes.
Referente a las medias de 100 y 200 períodos, siguen por debajo de la cotización de Almirall, por lo que de momento se mantiene alcista la tendencia actual de medio y largo plazo.
Estrategias de inversión sobre Almirall en bolsa
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Por la parte de arriba: Vamos a mirar hacia el nivel de los 11,70 €. Si consigue situarse por encima de nuevo, nos indicaría que quiere intentar recuperar posiciones y nos daría un primer objetivo sobre los 12,05 €. Aunque me adelanto, pero si ese fuera también recuperado a su visita, el siguiente objetivo lo situaremos sobre la zona de los 12,29 € (sobre ella pasa ahora la importante media de 40 periodos). Ahí tocará ver muy bien qué hace a su visita.
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Por la parte baja: Queda muy claro que el siguiente soporte importante lo tenemos en la zona de los 10,90 €. Sobre ella se encuentran los mínimos del pasado mes de marzo de este año 2026. Por lo tanto, ver que la visita para perderlos sería señal clara de debilidad y nos indicaría que las acciones de Almirall van a seguir goteando a la baja con un siguiente objetivo sobre el nivel de los 10,59 €.
Ese es muy importante sobre Almiralla, ya que vamos a tener pasando la media de 100 periodos. Eso nos indica que nos debería hacer de fuerte soporte a su visita.
Grafico semanal analizado sobre las acciones de Almirall

Almirall: una farmacéutica española que ha ido encontrando su sitio poco a poco
No todas las empresas farmacéuticas siguen el mismo camino, y Almirall es un buen ejemplo de eso. No es la típica historia de grandes descubrimientos que lo cambian todo, sino más bien la de una compañía que ha ido ajustando su enfoque con el tiempo.
Al principio estaba más diversificada dentro del sector, tocando varias áreas, pero con los años ha ido centrando mucho más el tiro, sobre todo en dermatología. Es decir, en tratamientos relacionados con la piel, un nicho más concreto pero donde puede especializarse mejor.
A mí siempre me ha parecido que ese cambio tiene bastante sentido. En farmacéuticas, intentar abarcar demasiado puede ser complicado. En cambio, especializarte te permite competir mejor, aunque también te limita a depender más de un área concreta.
Además, es un negocio donde todo va muy despacio. Investigación, desarrollo, aprobaciones… nada es inmediato. Puedes estar años invirtiendo en un tratamiento sin saber si realmente va a funcionar en el mercado.
También da la sensación de empresa que ha tenido etapas más complicadas, con altibajos en resultados y cierta presión por parte del mercado. Eso suele pasar cuando no hay un crecimiento claro o cuando los productos no terminan de despegar como se esperaba.
Cuando pienso en Almirall, lo que veo es una compañía que está intentando consolidar un modelo más definido, más centrado. No busca ser la más grande, sino hacerse fuerte en lo que hace.
También es un negocio muy sensible a la ejecución. No basta con tener buenos productos, hay que comercializarlos bien, posicionarlos y mantenerlos en el tiempo.
En el fondo transmite esa sensación de empresa en proceso, no tanto de crecimiento explosivo, sino de ajuste y consolidación. De encontrar su sitio dentro de un sector muy competitivo.
Y muchas veces, en farmacéuticas como esta, la clave no está en hacer mucho ruido, sino en dar con la tecla en el momento adecuado. Porque un solo producto que funcione bien puede cambiar bastante la historia.
Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.
