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¿Qué esperamos de las acciones de Redeia?

marzo 22, 2026

Análisis técnico de las acciones de la compañía Redeia


Al poner el gráfico de las acciones de Redeia, se puede ver cómo nada cambia y no se encuentran marcando fuerza, lo cual no es una buena señal. Lo único que se puede considerar como «bueno» es ver cómo continúa sin perder los mínimos del pasado mes de enero de este año 2026.

Tampoco cambia la situación de las medias de 40, 100 y 200 períodos en gráfico semanal (siguen por encima). Por lo tanto, nos reafirma como bajista la tendencia actual en todos los plazos.

Estrategias de inversión sobre Redeia en bolsa


Por la parte baja, vamos a mirar hacia la zona de los 14,54 €. Sobre ella tenemos los mínimos de este mes de marzo, por lo que ver una vuelta hacia ellos para perderlos no sería una buena señal de corto plazo sobre las acciones de Redeia. Si vemos que tenemos ese escenario, nos indicaría debilidad y que podría seguir goteando a la baja para mirar hacia la zona de los 14,15 € como siguiente objetivo bajista. Sobre ella tenemos los mínimos de enero, por lo que recordad que nos deberían hacer de fuerte soporte a su visita.

Por la parte de arriba, nos vamos a fijar en el nivel de los 15,50 €. Si fuera capaz de buscarlo para situarse por encima, nos indicaría que podría seguir recuperando posiciones en el corto plazo y mirar hacia la zona de los 16,05 €. Esa zona es muy importante sobre Redeia, y es que por ahí vamos a tener pasando la media de 40 períodos en gráfico semanal. El precio viene por debajo desde el mes de julio del año 2025, por lo que nos debería hacer de fuerte resistencia a su visita.

Comentaros que, si no es así y también la recupera, debería abrir camino hacia la media de 200 períodos, la cual tenemos pasando sobre los 16,40 € en estos instantes.

Gráfico semanal analizado sobre Redeia

Redeia es una de esas compañías que casi nadie tiene en mente, pero que son absolutamente imprescindibles para que todo funcione. No genera electricidad como las grandes eléctricas ni te vende la luz, pero es la que se encarga de transportarla por todo el país. Sin su red, la energía simplemente no llegaría a ningún sitio.

Durante muchos años se la conocía como Red Eléctrica, y su papel ha sido siempre bastante claro: gestionar las grandes autopistas de la electricidad. Torres, líneas de alta tensión, equilibrio del sistema… todo ese trabajo invisible que permite que cuando enchufas algo en casa, funcione sin más.

A mí siempre me ha parecido un negocio muy particular porque no depende de vender más o menos producto, sino de mantener una infraestructura gigantesca operativa las 24 horas del día. No compite como tal con otras empresas, porque su función es casi la de un gestor del sistema.

Además, la electricidad es algo que no puede fallar. Hay que equilibrar oferta y demanda en tiempo real, integrar renovables, gestionar picos de consumo… tareas muy técnicas y críticas que requieren planificación a largo plazo y muchísima inversión en redes.

También es una empresa muy condicionada por la regulación. Sus ingresos no dependen tanto del mercado como de lo que establezcan las autoridades, porque se considera un servicio esencial. Eso le da cierta estabilidad, pero también limita su crecimiento y su capacidad de maniobra.

Cuando pienso en Redeia, lo que veo es una compañía muy de infraestructura pura, de las que construyen cosas para décadas. No vive de modas ni de ciclos de consumo, sino de que el sistema eléctrico siga necesitando una red robusta y moderna.

Con la transición energética, además, su papel es cada vez más importante. Integrar energías renovables, electrificar sectores enteros, reforzar interconexiones… todo eso pasa por ampliar y mejorar las redes. Es decir, aunque no sea una empresa muy visible, está en el centro del cambio energético.

En el fondo transmite esa sensación de negocio estable, casi “de servicio público”, donde lo importante no es crecer rápido sino funcionar bien siempre. No suele protagonizar grandes titulares porque su éxito consiste precisamente en que nada falle.

Y muchas veces, ese tipo de compañías son las que sostienen el sistema sin que nos demos cuenta. Porque cuando todo va bien, nadie piensa en ellas… pero si algo se parara, se notarían en cuestión de segundos.

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Llevo en los mercados desde hace mas de 20 años y he vivido varias crisis financieras, las cuales de todas se aprende. Mi mejor cualidad en los mercados es la paciencia. Sin ella, no seguiría en este mundo. Asesor fiscal y financiero.